Ayer escuché mi nombre…

Hacía tanto que no lo escuchaba
Hacía tanto que nadie me llamaba de ese modo,
Casí pensé que no era a mi a quién buscaban,
Tal pareciera que mi nombre ha cambiado con los años.
En casa mi madre y mis hermanos
me llaman con un apodo cariñoso desde niña,
Mi nena incluso me dice un mote simpático
Que nada tiene que ver con mi nombre,
Mi pareja me llama con nombres de Amor
Y en el trabajo solo me dicen el clasico “ oiga Maestra “.
Casi lo había olvidado…
Las letras resonaron en mis oídos
Como suaves notas musicales,
Me detuve a sentir como mi nombre
Bailaba meciéndose en el aire
Como la pluma de algún Ave.
Hacía tanto que nadie me llamaba así,
Fue como regresar a mi principio
Y ver hasta donde he llegado,
Suena tonto…pero así fue.
Ayer escuché mi nombre…y regresé a la tierra.



"He aquí que el silencio fue integrado
por el total de la palabra humana,
y no hablar es morir entre los seres:
se hace lenguaje hasta la cabellera,
habla la boca sin mover los labios,
los ojos de repente son palabras...
...Yo tomo la palabra y la recorro
como si fuera sólo
forma humana,
me embelesan sus líneas
y navego
en cada resonancia del idioma..."
angelsinalas dijo
A veces es bonito recuperar algo tan sencillo como el nombre, y mas si es en la voz de alguien sugerente...Nunca se sabe la importancia que tiene nuestro nombre hasta que no lo sentimos pronunciado poe alguien especial para nosotros, y entonces, tambien se vuelve especial...pero nosotros ya somos especial, sin que nadie nos haga sentir por ello. Tu nombre tiene que serlo, seguro...que es precioso.
Besos.
7 Julio 2006 | 10:24 AM