Un día tuve un amor, un amor de manos pequeñas,
que quería atrapar con ellas las estrellas.
tenía también, pies húmedos, y fríos,
quería calentarlos con mi regazo, con mis desvaríos.

Tuve un amor que me quería como se quiere a una hermana,
yo le quería diferente…no me daba cuenta,
ese amor del que te hablo, tenía flores en la cara,
tatuadas como besos, como caricias en el alma.

Tuve una vez, un amor de ojos grandes y mirada limpia,
un amor que no se da y que no se pide,
de esos que solos se regalan, solos se dan, así como si nada,
de esos que no hablan, solos toman rumbo y se dirigen.

Tuve un amor de dedos graciosos, uñas mágicas,
con lunas en las uñas, con polvo de nube en las palmas,
un amor de niebla, bañado con aromas
de una noche de invierno, noche fría, sin miradas ansiosas.

Ese amor es hoy recuerdo, recuerdo hermoso de un ayer
que no regresa y no termina,
un ayer que esta en mi memoria, en mis eternos días,
un amor que sigue siendo ese que un día tuve.